El día de San Juan, el solsticio de verano y las fiestas solares

El día más largo del año y el solsticio de verano

 

Un solsticio es el momento en el cual, el Sol, en su movimiento aparente en la eclíptica, se detiene en su ruta hacia el norte (en el solsticio de verano, en el hemisferio de junio). Es el instante en que el Sol, “se queda quieto” y da marcha atrás, hacia el hemisferio sur. En el hemisferio norte, es el día del solsticio de verano, cuando ocurre el día más largo y la noche más corta En sentido inverso, en el hemisferio sur, ocurre en solsticio de invierno y con él, la noche más largo y el día más corto. El 21 de diciembre (en el hemisferio norte), ocurre el solsticio de invierno. Es el momento de máximo traslado hacia el sur en la ruta aparente del Sol; mientras en el hemisferio sur, ocurre el solsticio de verano.

El Sol, la estrella de nuestro Sistema Solar o Sistema solar de Ors, en su movimiento aparente por la eclíptica, presenta cuatro posiciones sumamente importantes: los dos equinoccios y los dos solsticios. La eclíptica es la línea curva que el Sol recorre sobre la Tierra en su movimiento aparente. Es la ruta del Sol, los planetas y las constelaciones zodiacales. Las grandes fiestas sagradas de todas las religiones solares están relacionadas directamente con las principales posiciones del astro rey. Es claro que es perfectamente posible trazar una gran cruz cósmica para identificar las cuatro posiciones esotéricas.

El brazo horizontal de dicha cruz cósmica lo podemos representar por los dos solsticios. A la izquierda, el solsticio de invierno y a la derecha, el solsticio de verano. El solsticio de invierno, en el hemisferio norte, corresponde a la noche más larga, que ocurre el 21 de diciembre. Hoy no se puede negar que ese momento se corresponde esotéricamente con la época de Navidad y de ninguna manera es producto de la casualidad.

Es innegable que el solsticio de verano también se corresponde con una festividad importante en el cristianismo y en todas las antiguas religiones. Así, el 24 de junio se celebra el día de San Juan Bautista. Por esta época, los antiguos celtas y sus sacerdotes, los druidas celebraban el Alban Heruin o Litha. En esta fiesta se encendían múltiples hogueras con trozos de madera de abeto y de roble.

El día de san Juan se celebra el 24 de junio, tres días después del solsticio de verano y seis meses después del nacimiento del niño Sol. El 21 de junio, es también el solsticio de Cáncer, ya que los habitantes ubicados en el Trópico de Cáncer, situado 23.5 grados al norte del Ecuador, verán al Sol justo a 90 grados por encima de sus cabezas.

El solsticio de verano, en el hemisferio norte, se asocia a la noche mágica, la noche de san Juan y al día de San Juan Bautista, el 24 de junio. En sentido, inverso, en el hemisferio sur, corresponde al solsticio de invierno, la fiesta de Inti Raymi, la fiesta del Sol o la fiesta del niño sol, fecha en la que en la tradición incaica y andina, se celebra el nacimiento del dios Sol o Inti. En la Cosmovisión Inca y en todo el antiguo Tahuantinsuyo (el imperio Inca), conforme al ciclo de las estaciones en el hemisferio sur, Navidad se celebraba,  el 24 de junio. Tres días después del solsticio de invierno del hemisferio austral. Extraordinario paralelismo con el nacimiento de Cristo, en el hemisferio norte, tres días después del solsticio de invierno boreal (el 21 de diciembre). Este es el Inti Raymi, el nacimiento de Apu Inti Wiraqocha, el nacimiento del dios Sol, el más grande acontecimiento en el calendario sagrado Inca.

El Inti Raymi, es la Navidad del  Cristo Wiracocha en el hemisferio sur, el nacimiento del Apu Inti y los mismos eventos cósmicos que ocurren en el hemisferio norte, el 24 de diciembre, acontecen en esta fecha para el hemisferio sur y los Runas (pobladores de los Andes) se regocijan con este gran acontecimiento. Entonces el Inca inicia su camino del Inti Ñan para gloria del Tawantinsuyo. Ciertamente existen tres auxiliares en este proceso : El Sol (Inti), la sal (cachi) y el camino (Capac Ñan). El Sol es el Logos Solar, el Cristo que ilumina nuestros días y nos saca de la oscuridad. La Sal es el Hombre, la sustancia de las cosas, las aguas transmutadas, la castidad y el amor. El Camino es la senda del filo de la navaja, el trabajo sobre sí mismo y los tres factores de la revolución de la conciencia. Adoremos al Sol, transustancialicemos la Sal y sigamos el Camino. «Apu Inti Taytallay amado Dios Sol, Dios de los Incas, Dios nuestro, ven hacia nosotros, limpiamos, purificanos, transformamos, sacanos de nuestra oscuridad, ilumina nuestra conciencia y nace en nuestro corazón, en nuestro Ser.Illa Ticsi Wiraqocha».

Si volvemos a la cruz cósmica, santa y bendita, podemos hacer corresponder su palo vertical con los dos equinoccios. El lado superior lo relacionamos con el equinoccio de primavera que ocurre aproximadamente el 21 de marzo. En los tiempos actuales se acepta que otra de las fiestas sagradas más importante del Cristianismo: la Semana Santa. Con más propiedad: el domingo de Resurrección coincide con la primera luna llena después del equinoccio de primavera.

Al otro lado de esta cruz cósmica imaginaria encontramos el equinoccio de otoño que ocurre el 22 de septiembre. Por estos días en el santoral, se celebra el día de San Mateo evangelista, nuestra Señora de la Merced y a Cleofas, uno de los primeros discípulos del Señor.

 

La ley de Octava

 

Según cuenta George Ivanovich Gurdjieff (1) en el volumen III de su obra: “Del todo y de todo, esta sagrada ley fundamental fue descubierta en la Atlántida por un sabio llamado Teofani. Narra el maestro G que: “este mismo Teofani se encontraba cierta vez vertiendo una mezcla sobre una plancha de mármol para que se secara, mezcla que consistía en el extracto de una planta llamada entonces «Patetuk», resina de pino, y en crema de la leche de las entonces famosas «cabras jenionianas», con el fin de obtener un mastique, que servía para mascar después de comer; cuando notó, por vez primera, que siempre, cualquiera que fuera la forma de preparación y la cantidad de la mezcla que vertía sobre la plancha de mármol, aquélla asumía invariablemente, después del enfriamiento final, una forma compuesta por siete superficies planas definidas”.

“Este hecho, inesperadamente comprobado por Teofani, lo asombró enormemente y

provocó en su presencia común el intenso deseo de elucidar ante su Razón las causas radicales de esta conformidad con la ley aún desconocida para él y por consiguiente, desde ese momento, comenzó a repetir la misma cosa, pero ahora con una finalidad consciente”.

“Poco después, todavía al principio de esta investigación iniciada por Teofani, sus amigos, también seres instruidos de aquella época con quienes él compartió el comienzo de sus diversos experimentos dilucidaron  sobre sus comprobaciones, se interesaron a su vez y

participaron también en sus investigaciones posteriores”.

“Bien, pues, después de prolongados y cuidadosos experimentos, este grupo de seres terrestres instruidos se volvió consciente y se convenció de forma categórica de que casi todos los resultados cósmicos que observaban a su alrededor y que se materializaban en el curso de sus manifestaciones en estados externos transitorios que son percibidos por los órganos de los seres de una u otra forma definida, presentan siempre siete aspectos independientes”.

Esta ley fundamental sagrada explica porqué los antiguos hablaban de siete planetas, siete maravillas del mundo, las siete artes, las siete tragedias y desde hace mucho tiempo, cada semana tiene siete días. En forma similar en la tradición hebrea y cristiana, se habla en Génesis de los siete días de la Creación. Ya hemos hecho referencia a que el Cristianismo conmemora cada año la Semana Santa que inicia en domingo de Ramos y culmina en domingo de Resurrección. De acuerdo con la ley de Octava, domingo de Ramos corresponde al Do de la primera escala y domingo de Resurrección al Do de la siguiente.

No es casualidad que existan siete sonidos fundamentales o notas musicales, que el átomo tenga siete niveles de energía, la tabla periódica tenga siete capas o niveles y que existan siete unidades fundamentales de medida según los físicos.

La cruz doble y las ocho posiciones sagradas del Sol

De acuerdo con la fundamental Ley de octava o ley del cósmica Heptaparaparshinokh, hay ocho posiciones sagradas del Sol en su ruta por la eclíptica. Esas ocho posiciones solares se corresponden con la cruz doble que no es más de la superposición de una cruz latina y una cruz de san Andrés. En los cultos asociados a la cultura celta se habla de la rueda del año,  un ciclo de ocho festividades. De cuatro de estas ya hablamos. Son las que corresponde con las fiestas de los equinoccios y los solsticios. Las otras cuatro festividades ocurren aproximadamente a medio camino entre las primeras cuatro.

Es así como entre las fiestas del solsticio de invierno dedicadas al niño Sol y las de Semana Santa dedicadas a la crucifixión y resurrección del Señor, hay fiestas importantes, entre ellas, entre los celtas, el Imbolc y entre los cristianos el Dos de Candelaria, la fiesta de las luces o de las candelas, que entre otras razones, celebra la presentación del niño Dios en el templo y días después viene la fiesta del Carnaval.

Otras fiestas solares no menos importantes ocurren a finales de abril y principios de mayo. Corresponde al día de la Cruz y al paso del Sol por el cenit en la región maya. A finales de julio y principios de agosto se celebra a Marta de Betania, así como a nuestra Señora de los Ángeles. Finalmente, unos 40 días después de iniciado el otoño, en el hemisferio norte se celebra la fiesta de las últimas cosechas, el Samhaim de la cultura celta y la fiesta romana a la diosa Pomona, la diosa de los árboles frutales. Es el tiempo para dedicarlo a la memoria de los ancestros. En tiempos antiguos se creía que era tiempo propicio para que se abrieran las puertas de la cuarta y quinta dimensión (el mundo astral, el mundo de los vivos y de los muertos o mundo de los sueños) permitiendo a los “valores” de los antepasados hacer contacto con los vivos. Esta creencia está presente en la cultura celta y romana. También en la cosmovisión maya.

Es claro que hay otras fiestas también importantes, como las fiestas de los equinoccios y las de los solsticios, la fiesta de San Juan Apóstol y la de Santiago el Mayor, entre otras fiestas menores. No puede olvidarse entre ellas, las dedicadas a la divinidad femenina, como las fiestas de Mayo dedicadas a la santa Madre, a la Madre Divina particular e individual de cada quien y la festividad en honor a María Magdalena patrona de los gnósticos cátaros y por qué no decirlo, de todas las escuelas gnósticas cristianas.

En el calendario celta, había cuatro grandes celebraciones. La primera, se festejaba el 2 de febrero, la segunda, a finales de abril o principios de mayo, la tercera en agosto y la última a finales de octubre y principios de noviembre. Eran cuatro festividades relacionadas con las cuatro principales posiciones del Sol, en su aparente movimiento en la eclíptica: los dos solsticios y los dos equinoccios. Lo curioso es que las celebraciones ocurrían alrededor de 40 días después de cada posición principal. Es decir más o menos en medio del solsticio de invierno, el 21 de diciembre; el equinoccio de primavera, el 20 o 21 de marzo; el solsticio de verano, el 21 o 22 de junio y el equinoccio de otoño, el 22 de septiembre. Entre cada solsticio y equinoccio, hay un día interestacional o día intercuartil o día de cruce de cuartos. Un día interestacional o intercuartil se ubica más o menos a medio camino entre un equinoccio y un solsticio. Los equinoccios corresponden a los únicos días del año en que el Sol nace justo en oriente y en el que los días y las noches tienen la misma duración. El 21 de diciembre, en el hemisferio norte se registra la noche más larga. En sentido inverso, en el hemisferio sur, ocurre el día más largo. En el hemisferio norte el día más largo se observa en el solsticio de verano, que en el hemisferio sur, en sentido inverso, corresponde al solsticio de invierno, la noche más larga. En consecuencia, hay dos solsticios, dos equinoccios y cuatro días de cruce de cuartos para completar ocho subdivisiones en un año. Son ocho puntos matemáticos en el calendario que constituyen las ocho principales posiciones del Sol durante el año.

Conforme al Mito Solar, en el calendario cristiano, el nacimiento del niño Dios de Belén, ocurre tres días después del solsticio de invierno y el Drama Cósmico del viacrucis, muerte y resurrección del Señor, ocurre invariablemente en Aries, en el primer plenilunio después del equinoccio de primavera. Seis meses después y tres días después del solsticio de verano, en el hemisferio norte, ocurre, como hemos visto, la celebración del día de San Juan y en el hemisferio sur, el nacimiento de Inti, el niño Sol entre los incas. Los cuatro días interestacionales o intercuartiles se corresponden con celebraciones importantes en el antiguo calendario celta, como también en el santoral cristiano.

Las grandes fiestas sagradas de todas las religiones solares están relacionadas directamente con las principales posiciones del astro rey. Conforme a la ley de octava, son ocho las principales posiciones del Sol que se corresponden con una octava completa en la escala musical (de un do menor a un do mayor en la escala). La ley de octava explica los diferentes fenómenos naturales, ya sea acústicos, ópticos o de las diferentes ramas de la ciencia. No es casualidad que sean siete días de la semana, que según la Biblia, hayan sido siete los días de la Creación, que en la antigüedad, existieran siete maravillas, que sean siete los niveles de energía en el átomo y siete las unidades fundamentales de la Física.

Esas ocho principales posiciones del Sol a lo largo del año, son las siguientes: A finales de enero y principios de febrero, los celtas celebraban la fiesta de Imbolc, dedicada a Brigid o Brigit, diosa del fuego y patrona de la orfebrería, la poesía y la sanación. Era el “festival de la luz, de la luz de la sabiduría y el conocimiento, de la luz de la curación y de la luz del fuego”. Esta fiesta coincide en el cristianismo con el 2 de Candelaria, que marca, en las tradiciones de Navidad, el final de la época de los belenes o nacimientos en honor del niño sol.

El festival de mayo, denominado por los celtas: Beltaine o Beltane, coincidía con el tiempo de la siembra y corresponde con el calendario cristiano con el día de la Cruz, el día de los constructores y la ascensión del Señor.

El tercero, en agosto, era el festival de las cosechas.  “Lammas es el nombre cristiano que se utilizó en el medioevo y significa «mucho pan», debido a que este día se horneaban hogazas de pan con los primeros granos cosechados y se dejaban en los altares de los templos como ofrenda en honor del dios del sol Lughnasad, Lugh, el nombre irlandés del dios solar celta conocido como Lleu en Gales y como Lugos en Francia”. En el calendario cristiano, a finales de julio hay celebraciones importantes, como la de Santiago, Joaquín y Ana y a principios de agosto la transfiguración del Señor. Las iglesias orientales y occidentales de Europa, celebran por esta época la bendición de las nuevas frutas.

En la tradición celta, durante la época del Samhain, los fantasmas, los desencarnados, los seres del más allá o mundo astral podían presentarse ante los vivos y por ello, usaban trajes y máscaras a fin de ahuyentar a las entidades malignas. Se encendían hogueras y se consideraba momento propicio para la adivinación. Era momento para rendir culto a Samagin, el “señor de la muerte” e invocarlo consultándole por el futuro y otros asuntos.

En síntesis, las ocho principales posiciones del Sol, se relacionan con las siguientes celebraciones cristianas.

  • Nacimiento: Navidad
  • Candelaria y carnaval
  • Muerte y resurrección: Semana Santa
  • Día de la Cruz,
  • Verano: Día de San Juan
  • Otoño: San Mateo apóstol
  • Santiago apóstol, santa Ana y san Joaquín, Marta de Betania
  • Hallowen, Todos los santos y Día de difuntos

San Juan Bautista

Juan el Bautista, es el mismo profeta Elías reencarnado; por eso es que se lee en Evangelio de Mateo: “He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir”. (Mt 11:10 – 14)

“Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista”. (Mt 17: 10-13)

El Avatar de la Era de Acuario, en su obra “Las Tres Montañas”, explica que: “»Los nazarenos eran conocidos como bautistas, sabeanos y cristianos de san Juan. Su creencia era que el Mesías no era el hijo de Dios, sino sencillamente un profeta que quiso seguir a Juan». «Orígenes, (Vol. II, página 150) observa que «existen algunos que dicen de Juan que él era el ungido. (Christus)». «Cuando las concepciones metafísicas de los gnósticos, que veían en Jesús al Logos y al ungido, empezaron a ganar terreno, los primitivos cristianos se separaron de los nazarenos, los cuales acusaban a Jesús de pervertir las doctrinas de Juan y de cambiar por otro el bautismo en el Jordán». (Codex Nazaraeus, II, Pág. 109)». No está demás aseverar con gran énfasis el hecho trascendental de que Juan el Bautista era también un Christus”.

En la obra citada, el Buda Maitreya explica el papel que representa el Bautista en el Drama Cósmico, que “Quiero referirme con gran solemnidad al Bautista, vivísima reencarnación de Elías, aquel coloso que vivió en las asperezas del Monte Carmelo, teniendo por toda compañía la vecindad de las bestias feroces, y de donde salía como el rayo para hundir y levantar reyes; criaturas sobrehumanas, unas veces visible, otras invisible, a quien respetaba hasta la misma muerte. Ostensiblemente el esotérico Bautismo Divinal del Cristus, Juan, tiene muy profundas raíces arcaicas. No está demás, en este párrafo, recordar el bautismo de Rama, el Cristo-Yogui del Indostán:  «Cuando estuvieron a media yodjana de la rivera meridional del Sarayu: Rama -dijo dulcemente Visvamitra- es conveniente que arrojes agua sobre ti mismo, conforme a nuestros ritos. Voy a enseñarte nuestros saludos para no perder tiempo. Primero recibe estas dos ciencias maravillosas: la potencia y la ultra potencia. Ellas impedirán que la fatiga, la vejez u otro mal, invada nunca tus miembros. Pronunciando este discurso Visvamitra, el hombre de las mortificaciones, inició en las dos ciencias a Rama, ya purificado en las aguas del río, de pie, la cabeza inclinada y manos juntas».

(Esto es textual del Ramayana e invita a los buenos cristianos a meditar). El fundamento diamantino bautismal, incuestionablemente se encuentra en el sahaja maithuna. (magia sexual). Plena información sobre sexo-yoga era urgente al candidato antes de recibir las aguas bautismales.

Rama hubo de ser previamente informado por Visvamitra, antes de ser bautizado; así conoció la ciencia de la potencia y de la ultra potencia. En la transmutación científica de las aguas espermáticas del primer instante, se encuentra la clave del bautismo. El sacramento bautismal en sí mismo está lleno de una honda significación; es de hecho un compromiso sexual. Bautizarse equivale de hecho a firmar un pacto de magia sexual. Rama supo cumplir con este terrible compromiso; practicó el sahaja maithuna con su esposa sacerdotisa. Rama transmutó las aguas seminales en el vino de luz del alquimista y al fin encontró la «palabra perdida» y el Kundalini floreció en sus labios fecundos hecho verbo. Entonces pudo exclamar con todas las fuerzas de su Alma: ¡El Rey ha muerto, viva el Rey!”. Es claro que, el bautismo, no es exclusivo del Cristianismo y se encuentra también en América y fue practicado por los mayas, como lo narra Diego de Landa en su obra: “Relación de las cosas de Yucatán”.

Juan es el Precursor, quien prepara el camino a nuestro Cristo Íntimo. Por eso en las letanías de San Juan Bautista, se lee:

San Juan Bautista,
Profeta del Altísimo,
Precursor de Cristo,
Hijo de Zacarías e Isabel,
Juan, santificado en el seno materno,
Juan, de nacimiento admirable,
Juan, de vida intachable,
Juan, de muerte martirial,
Juan, de gloria inefable,
Juan, el más grande de los nacidos de mujer,
Nuevo Elías,
Voz que clama en el desierto,
Invitación a la penitencia y a la conversión,
Ejemplo de obediencia,
Modelo de vida contemplativa Pregonero de la Verdad,
Heraldo del Mesías,
Primicia de la Buena Nueva,
Amigo del Esposo,
Lámpara encendida,
Mensajero de esperanza,
Camino hacia el Cordero,
Palmera florida,
Grande como los cedros del Líbano,
Fuerte como el roble,
Duro como el mármol, .
Noble como el oro de Ofir,
Puro como la miel silvestre,
Esplendor del Jordán,
Anticipo del nuevo Bautismo,
Ánfora de agua pura,
Justicia de los oprimidos,
Protector de los débiles,
Riqueza de los pobres,
Guía de los catecúmenos,
Fortaleza de los bautizados
Testigo de la Luz
Antorcha de la Santa Iglesia

El Kalki Avatar, explica en su obra “Las Tres Montañas” que “Cuando Juan el Bautista fue degollado, el Gran Kabir Jesús se retira en un barco «a un lugar desierto y apartado», es decir, a las tierras de «jinas», a la cuarta coordenada de nuestro planeta Tierra y es allí donde opera con la multitud el milagro de los cinco panes y dos peces, de los que comieron nada menos que cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, sobrando además doce cestos llenos de pedazos. Es ostensible que el gran sacerdote gnóstico Jesús, hubo de meter también a las multitudes dentro de la Cuarta Dimensión, con el evidente propósito de realizar el milagro”. Indudablemente, la decapitación de Juan el Bautista, significa que El Ego animal, el sí mismo, el mí mismo, debe ser degollado.

 

Juan, es la Palabra, el Ejército de la Voz, la Hueste colectiva de los Elohim creadores. En la palabra ELOJIM (Elohim) encontramos una clave trascendental que nos invita a la reflexión. Ciertamente, elojim, con J, se traduce como Dios en las diversas versiones autorizadas y revisadas de la Biblia. Es un hecho incontrovertible, no solamente desde el punto de vista esotérico sino también lingüístico, que el término elojim es un nombre femenino con una terminación plural masculina.La traducción correcta, «stricto sensu», del nombre elohim, o mejor dijéramos elojim, pues en hebreo la H suena como J, es diosas y dioses.

«Y el Espíritu de los principios masculino y femenino se cernía sobre la superficie de lo informe y la creación tuvo lugar.» Incuestionablemente, una religión sin diosas está a mitad del completo ateísmo.

HPB en el tomo 1 de su Doctrina Secreta explica que: “—las huestes angélicas del cristianismo, los elohim y «mensajeros» de los judíos—, los cuales son, el vehículo para la manifestación del pensamiento y de la voluntad divina o universal. Son las fuerzas inteligentes que dan y establecen en la Naturaleza las «leyes», al paso que ellos mismos obran conforme a leyes que les han sido impuestas de modo análogo por poderes todavía más elevados; mas no son «personificaciones» de los poderes de la Naturaleza, como erróneamente se ha creído”.

Eliphas Levi, en su obra: “El Gran arcano del ocultimos revelado”, explica lo siguiente:

“Según los hierofantes antiguos, la materia no es más que el substratum de los espíritus creados: Dios no la creó inmediatamente. De Dios emanan las potencias, los elohim, (1) que constituyen el cielo y la tierra y, según su doctrina, era así como debía de pronunciarse la primera frase del Génesis: Bereschit, (2) la cabeza o el primer principio; Bara, creó elohim, las potencias, aet-haschamain v’aet-ha-aretz, que son los que hacen (subentendido) el cielo y la tierra. Confesamos que esta traducción nos parece más lógica que la que daría un verbo Bara empleado en el singular al nominativo plural elohim. Estos elohim o potencias serían las grandes almas de los mundos, siendo sus formas la sustancia específica en sus virtudes elementales”

 

Entre las notas del traductor, se lee:

 

  • Elohim. Literalmente elohim significa El, los Dioses, el Ser de los seres, aquel que creó el cielo y la tierra, o mejor dicho la colectividad de las Divinas Potencias, la esencia del cielo y de la tierra. elohim es también dioses secundarios, irradiando del Dios Central, o pensamientos creadores, ordenadores y conservadores de los mundos. Los elohim irradian de la Trinidad o Tríada, del mismo modo que los colores irradian del prisma triangular que descompone el espectro solar. Los elohim son las primeras emanaciones de la conciencia suprema. Palabra hebrea.

 

(2) Bereschit. “En el principio”, la primera palabra que Moisés escribió en elGénesis. En Cábala, se escribe BRAShITh y dividiéndola en dos, se obtiene: BRA, creó, y ShITh, seis, esto es, las seis fuerzas fundamentales que presiden la obra misteriosa de los seis días del Génesis. Las seis letras de que se compone corresponden al signo del Macrocosmo, que es el hexagrama o doble triángulo (estrella de Salomón). La formación del Macrocosmo (universo) se divide en seis fases a las que se da el nombre simbólico de “días”. El número 6 es relativo a la creación porque se forma por la adición de los números que componen la Trinidad: 1 + 2 + 3 = 6. La primera Trinidad, simbolizada por el triángulo con la punta hacia arriba, es eterna y existe por sí misma; la segunda, es el reflejo de la primera, por lo que se simboliza por el triángulo invertido.

 

Es evidente que en tiempos muy lejanos, el mismo Judaismo tenía en su cosmovisión la concepción de que en la emanación primaria, el amanecer del Día Cósmico o la Creación, Dios se desdobla en dioses. Así se entrevé en la misma Toráh, la versión hebrea del Pentateuco o primeros cinco libros del Antiguo Testamento o Tanaj. En Bereshit (Génesis) de la Toráh (hebrea), es recurrente la referencia a elohim. Sabido es que en el hebreo arcaico, elohim es una palabra plural.

 

Así, en el primer versículo de Bereshit (Génesis) se lee: “En el comienzo creó Elohim los cielos y la tierra”. Entre los comentarios de versículos del libro de Génesis (Bereshit) y Haftarot, en versión castellana con traducción, supervisión, selección exegética, notas y comentarios del rabino Marcos Edery, publicado por Editorial Sinai de Tel Aviv, se lee que: “Por otra parte nos recuerda Abardanel que en la Toráh en particular y en el Tanaj en general el nombre Elohim es usado también para aquellos seres celestiales, emisarios de D’s que son llamados también Elohim por estar al servicio de Elohim; así como a las cortes que imparten justicia de acuerdo a la Toráh de Elohim”.

 

Solo de esta manera se explican versículos de la Toráh (hebrea) y de la Biblia (cristiana), que se refieren a Dios en plural. El siguiente versículo es por demás ilustrativo: “Dijo Elohim: Hagamos al Ser Humano a Nuestra Imagen, como a Nuestra Apariencia y que dominen —ellos— los peces del mar y las aves de los cielos y los animales y toda la tierra y todos los reptiles que reptan sobre la tierra”. (Bereshit 1:26). En la Biblia de Jerusalén, no hay mucha diferencia en relación con la denominación en plural de la divinidad: “Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra»”. La parte conducente de este versículo en la versión de Reina – Valera dice: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…”

 

El ejército de la Voz, se desenvuelve y desarrolla en nueve círculos que se corresponden con las nueve esferas del mundo sensible. Empezando por el círculo inferior, el adepto debe convertirse en Ángel, más tarde en Arcángel y por último debe ingresar en el reino de los Principados. Continuando con el segundo círculo, el adepto debe transformarse primero en Potestad, después en Dominación y más tarde en Virtud. Concluyendo con el tercer circulo, el adepto debe convertirse primero en Trono, más tarde en Querubín y por último en Serafín.

 

La palabra produce figuras geométricas objetivas. Tales figuras se llenan de materia cósmica, y cristalizan materialmente. ¡En el principio era el, Verbo y el Verbo estaba con Dios. Y el Verbo era Dios: por él todas las cosas fueron hechas!… Las figuras geométricas de las palabras están demostradas concretamente en las cintas magnetofónicas. Basta hacer pasar la aguja para que resuenen con intensidad todas las palabras que el parlante haya pronunciado.

 

La combinación fonética hecha con sabiduría produce los mantras. Así, pues, un mantra es una sabia combinación de las letras cuyos sonidos determinan efectos espirituales, anímicos y también físicos. Antes de que se revelaran todos los idiomas de la torre de Babel, solo existía una lengua única, un lenguaje de oro… un idioma universal. Ese idioma tiene su gramática cósmica perfecta. Las letras de esa lengua de oro, están escritas en toda la Naturaleza. Quien haya estudiado las ruinas nórdicas, y los caracteres hebreos, chinos y tibetanos, podrán intuir ese «lenguaje cósmico» con sus letras enigmáticas. ¡El Verbo crea! ¡El Universo fue Creado por el Ejército de la Voz, por la Gran Palabra!

 

La noche de san Juan Bautista

 

La noche del 23 de junio, es la víspera de San Juan y corre paralela con la bienvenida del solsticio de verano en el hemisferio norte y solsticio de invierno en el hemisferio sur. Corresponde también a la fiesta de Litha entre los celtas. San Juan, señala el verano y el momento de máxima luz solar. Es la época del sol de la medianoche en el septentrión, en el extremo norte del mundo. El magisterio solar, se asocia al Sol con las fuerzas divinas por la mediación del verbo de San Juan se traza el puente entre lo humano y lo divino.

 

Las luminarias de san Juan
Es tradicional, que en muchos países, en la víspera de San Juan o noche de san Juan se enciendan hogueras en los hogares y en las plazas públicas. Son las luminarias de san Juan. La noche de san Juan es la noche mágica, la fiesta de los helechos, los lirios, las maderas aromáticas, el culto al fuego sagrado y el baño purificador. Por la intervención solar, en la noche de san Juan, el fuego expresa su poder. Los elementales del fuego, las salamandras del fuego conceden sus favores a quienes se los piden, ya sea a través de las luminarias, hogueras o velas. Se abren portales de la cuarta dimensión y por ello, desde tiempos antiguos, se conjuran los campos con el fuego de las luminarias, quemando lo viejo, como ocurre también en la noche del Siete de diciembre, la quema del Diablo, en Guatemala, se limpia lo viejo con el auxilio del fuego nuevo de la energía de san Juan.

 

Con las hogueras, la tierra se carga de poder benéfico. Hay hogueras que se encienden frente a la casa y hasta cuatro fuegos orientados hacia los cuatro puntos cardinales. Para obtener buena fortuna, como protección, medicinal, fertilizante. En las hogueras colectivas, se danza en torno de las danzas y la euritmia comunal. La vibración del grupo aumenta con el ritmo, la danza. Se aprovecha a practicar métodos de predicción, la lectura del porvenir mediante las flamas cambiantes del fuego. Los danzantes saltan siete, nueve o trece veces sobre el fuego activando los poderes ígneos preservando al ejecutante de todo mal. Los males se curan, los solitarios encuentran la pareja amada. En acción coordinada actúan las fuerzas telúricas con las solares.

 

Desde la antigüedad, los romanos celebraron esta fiesta bajo los designios de Jano, el dios de doble cabeza.

 

Otras tradiciones asociadas a la noche de san Juan, consisten en sumergirse entre el agua mientras la Luna brille en el cielo. Así se elimina lo negativo que uno tenga en su vida. Un baño ritual que limpia y purifica a la vez que asegura salud el resto del año. Algunos saltan sobre las olas del mar como símbolo de fertilidad. Es tradicional el ramillete de hierbas de san Juan que se sumerge en agua para que al día siguiente, se laven la cara con esa agua. Entre las plantas incluidas en el ramillete, están el mirto, la ruda, el romero, la malva, la menta, lavanda, flor de San Juan. Otra tradición consiste en dormir, la noche de san Juan con una rama de verbena bajo la almohada para atraer la prosperidad económica. Otra tradición consiste en procurar un deseo determinado. Para ello habrá que colocar bajo la almohada una rama de hiedra junto con un papel en blanco que contiene el deseo escrito y dormir con una vela encendida en la habitación. Al despertarse, lo primero que habrá que hacer es quemar el papel en lo que quede de la vela y enterrar la cera junto a la hiedra.
El helecho macho
La noche de san Juan es propicia para ceremonias de magia blanca. Una de esas ceremonias está dedicada al helecho macho.
Una planta ideal para tener en el hogar por sus grandes propiedades de protección contra las fuerzas negativas. Se dice que: “esta bella plana es el símbolo de la armonía y el amor y que es ideal para plantar o consagrar en la Noche de San Juan o el solsticio de verano, pídele un deseo esa noche y si ya tienes una ya la vez florecer en la noche de San Juan será muy afortunado ese año”.

La ceremonia del helecho macho es muy antigua. Se dice que los celtas buscaban esa noche “la flor del paporot”, que en realidad, es la búsqueda de las semillas del paporot o helecho macho.

En los estudios gnósticos, se advierte que para ser merecedor de conseguir las semillas, previamente hay que tener una preparación adecuada, en la que los asistentes deben asistir como si fuesen a una boda o a una fiesta, así como guardar castidad y limpiarse de larvas astrales.

 

El solsticio de verano y la constelación de Cáncer

 

El solsticio de verano, se corresponde con el signo zodiacal de Cáncer, que rige del 21 de Junio al 22 de julio. Cáncer, es casa de la Luna. La Luna influye sobre la glándula timo, que regula el crecimiento del ser humano. La Luna influye sobre todos los jugos lechosos de todas las especies vivientes. La Luna ajusta la procreación de todo lo viviente. La Luna gobierna la savia de los vegetales y el flujo y reflujo de los mares. La Luna tiene poder sobre la sal, y la sal es la base de todo lo viviente. Dentro de nuestro organismo existen doce sales, que son las doce sales de los doce signos zodiacales. Los cancerinos son pacíficos, pero a veces demasiado coléricos. Tienen disposición para las artes manuales, las artes prácticas, son muy sensibles y su carácter cambia con las fases lunares. Les va bien en viajes largos. Tienen viva imaginación. Son románticos, amorosos y muy tenaces. Tienen naturaleza suave, retraída y encogida, virtudes caseras. En Cáncer, algunos individuos son demasiado pasivos, flojos, perezosos. Son muy aficionados a las noveles y películas.

 

El maestro Huiracocha en la lección de cáncer en su Curso Zodiacal, explica que: “El Sol llega a cáncer el 21 de Junio; es el astro rey en el máximo de ascensión, y entonces celebramos el solsticio de verano. En la fiesta de la Rosa, de San Juan, celebramos también al Sol en su máximo de actividad sobre nuestro corazón o Sol corporal. Los Misterios nos presentan dos grandes luminarias; el Sol y la Luna. La Luna es el planeta de Cáncer, Cáncer es el signo de los artistas, de los pensadores; pues, anima la imaginación, y sabemos por nuestros estudios ocultos, que necesitamos preparar primero la imaginación para lograr la inspiración.
También, en Plantas Sagradas, Huiracocha nos enseña que: “En casi todas partes, se llama al algarrobo, “pan de san Juan”, ya que dice la leyenda que el Bautista no tomaba otro alimento que el fruto de este árbol. Al preguntársele el porqué, respondió que ese árbol, siendo lunar, marchaba en su evolución a convertirse en solar, de lo cual era símbolo el Bautismo y la Redención. Cuando san Juan murió mártir, se perdió su cabeza después de la horrible exposición, y al encontrarla los cristianos se había convertido en Ortiga. La Ortiga es mercuriana, pero con influencias de Marte, y por eso el hierro que contiene es doblemente medicinal. Analizada la Ortiga, vemos que tiene las mismas sales que la sangre humana. Su extracto, por consecuencia, es de grandiosos resultados para mantener prolongadamente una vida sana”. El algarrobo (Ceratonia siliqua), es un árbol originario del Mediterráneo, resistente a la sequía. La variedad americana, es conocida también como “árbol de la vida”, árbol de Campeche o prosopis juliflora. De este árbol, se obtiene una harina de alto valor nutritivo. La ortiga, una planta que se caracteriza por sus propiedades urticantes, que producen escozor, comezón o picazón, irritación e inflamación en la piel. Una variedad común en Guatemala, de la ortiga es el Chichicaste (Chichicaste grandis) y la Chaya o Chay (Cnidoscolus chayamansa o Cnidoscolus aconitifolius), también conocida como árbol espinaca,  cuyas hojas, al ser cocinadas, por lo menos diez minutos y en recipientes que no sean de aluminio; en combinación con el maíz y las hojas o semillas (pepitas) de calabaza (ayote o güicoy, en Guatemala), tiene grandes propiedades nutritivas.

 

La magia rúnica nos enseña que correspondiente a la edad de bronce, se encuentran cincelados en las rocas, muchas cabezas con coronas de espinas. Existió un culto al dios de las espinas, las cuales bien consideradas y examinadas juiciosamente nos presentan con claridad la figura simbólica de la runa thorn, también llamada torn o dorn; cuya significación es espina en el alemán moderno. Tiene el significado de voluntad en el lenguaje nórdico. Donar, por consecuencia, era el dios de la voluntad, el dios de la espina.

 

En los sagrados misterios del culto a la espina se daban prácticas especiales para desarrollar la voluntad consciente. Dorn, espina, significa voluntad. Recordad hermanos gnósticos que nuestro lema divisa es thelema. El divino rostro coronado de espinas significa thelema, es decir voluntad consciente. Si Fa ha sido el Padre, ur, es la madre y Thorn, es el Hijo. Las tres runas, representan, en consecuencia a la Trinidad. Thorn es el emblema del Cristo cósmico, de la voluntad cósmica.

Dorn es también el phalus, el principio volitivo de la magia sexual (maithuna). Hay que acumular inteligentemente mediante el phalus esa energía seminal que al ser refrenada y transmutada se convierte en thelema, voluntad. De esta manera entenderemos por qué los rosacruces eligieran el símbolo de la rosa, que no solo tiene hojas y pétalos, sino también espinas.

 

Ármate con voluntad de acero, recuerda buen lector que sin la espina que punce, que hiera, no salta la chispa, no brota la luz. Solo con thelema (voluntad Cristo) podremos regresar desde el tártaro hasta la luz del Sol. En verdad os digo, que la voluntad Cristo sabe obedecer al Padre así en los cielos como en la Tierra. Cuidaos de la mala voluntad, esta última en sí misma es la fuerza de satán, deseo concentrado La gran enseñanza esotérica de esta runa, nos dice: “ármate con voluntad de hierro y tuyo será el triunfo. Es también el símbolo de la reencarnación».

 

 

Fuentes

http://www.soy502.com/articulo/mezquite-arbol-vida-combate-desnutricion

https://www.botanical-online.com/medicinalsgarrofercastella.htm

https://es.wikipedia.org/wiki/Urtica

https://es.wikipedia.org/wiki/Chichicaste_grandis

https://es.wikipedia.org/wiki/Cnidoscolus_aconitifolius

http://yucatantoday.com/la-chaya-y-sus-propiedades-nutricionales/

http://www.cienciaydesarrollo.mx/?p=articulo&id=69

https://wikiguate.com.gt/chaya-planta/

https://www.youtube.com/watch?v=hLtShSY_PjQ

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/06/23/nueve-ritos-espantar-meigallo-san-xoan/00031498218126182542424.htm

http://www.abc.es/20100623/local-comunidad-valenciana/noche-juan-201006231009.html

https://elpais.com/elpais/2018/06/20/ciencia/1529494288_452925.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Inti_Raymi

https://circulosolar.wordpress.com/2012/06/22/celebrando-el-solsticio-el-inti-raymi/

 

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